
COMUNICACIÓN. POR QUÉ PEDIR AYUDA Y DELEGAR TAREAS SON DOS ALTERNATIVAS CLAVES PARA EVITAR EL BURNOUT TÍPICO DE FIN DE AÑO
Probablemente, la comunicación sea un factor troncal dentro del esquema de construcción social. Sin embargo, nunca viene mal repasar el rol de la herramienta con el objetivo de utilizarla a nuestro favor para surfear momentos de estrés y evitar el clásico burnout de diciembre.
Fin de año nunca es un periodo fácil, lo sabemos. Después de septiembre aparece la sensación de que los días no alcanzan, las agendas se completan y los compromisos apremian. A eso no podemos evitar sumarle la característica de vivir en Argentina, donde todo se vive con algunos grados más de intensidad.
En este marco, tanto en los ámbitos de la vida social como en los equipos educativos pueden surgir momentos de estrés y agotamiento. Para evitar el colapso típico de esta fecha, pelear contra el burnout y desistir de cualquier tipo de discusión que se pueda generar en el ámbito de trabajo, es imprescindible la comunicación.
La comunicación es, quizá, el aspecto más relevante de la humanidad: para comprenderlo mejor podemos hacer el ejercicio de imaginar cómo sería un mundo sin comunicación y sin palabra. Al mismo tiempo, resulta relevante hacer énfasis en que hay distintas maneras de comunicar.
Por eso, dentro del ámbito educativo (donde se suele compartir espacio con muchas personas durante gran parte del día) es básico ejercer la comunicación con un otro con el objetivo de brindarle información al respecto de aquello que creemos relevante.
La importancia de pedir ayuda
La cultura del trabajo es distinta en todas partes del mundo, pero algo que está en agenda desde un tiempo a esta parte es el burnout. El término hace énfasis en “un padecimiento que se caracteriza por una respuesta prolongada de estrés ante los factores estresantes emocionales e interpersonales en el trabajo”.
El burnout tiene cada vez tiene lugar en los ámbitos de trabajo y los espacios académicos no están exentos de esta cuestión: afecta desde jóvenes a adultos y desde empleados en relación de dependencia hasta colaboradores freelance.
Este fenómeno suele tener lugar e incrementarse durante los últimos meses del año. Por ese motivo es fundamental la comunicación, pedir ayuda y entender la importancia de delegar aquellas tareas que no podemos cumplir.
De esta forma, se logra evitar el colapso característico de diciembre y permite poner el foco en las cuestiones relevantes para recargar energía, renovar objetivos y comenzar el próximo año con mucha buena energía.
