LA ADVERTENCIA DEL BANCO MUNDIAL SOBRE EL RETROCESO EDUCATIVO EN AMÉRICA LATINA

El Banco Mundial, UNICEF y la UNESCO llevaron adelante un informe en el que revelan de qué manera la pandemia interfirió en el proceso educativo y de aprendizaje en América Latina y el Caribe.

Luego de la difusión de los resultados de las evaluaciones Aprender en Argentina sabemos que la pandemia se relaciona puntualmente con la baja en el nivel pedagógico general del alumnado. Sin embargo, no se trata del único país de la región inmerso en esta problemática: de acuerdo a un estudio realizado por el Banco Mundial, América Latina y el Caribe retrocedieron, en promedio, 10 años en parámetro educativo y de conocimientos escolares.

La principal causa a la que los investigadores del Banco Mundial, UNICEF y la UNESCO le adjudican esta problemática es al cierre de escuelas en toda la región a raíz de la pandemia por COVID-19 y la mutación hacia el sistema virtual de educación que atravesaron las instituciones, los docentes, los alumnos y, también, los adultos responsables de acompañar en el aprendizaje a esos alumnos.

En definitiva, se estima que el retroceso entre el período pre y pospandemia es cercano a diez años en materia de conocimientos educativos. ¿El dato clave? Se conjetura que cuatro de cada cinco alumnos de sexto grado en América Latina y el Caribe no alcancen el nivel mínimo de comprensión lectora. 👀

Dentro del informe, realizado en conjunto con UNICEF y la UNESCO, hablan acerca de cuáles deberían ser las medidas preventivas por parte de los gobiernos latinoamericanos para evitar que la educación continúe en descenso: “Abrir las escuelas no es suficiente para garantizar la escolaridad: los países tienen que asegurarse de implementar un paquete de medidas adecuadas para incentivar la inscripción y la asistencia. Si bien los datos sobre inscripción y asistencia siguen siendo limitados, se deben efectuar todos los esfuerzos posibles para garantizar la reinscripción y prevenir la deserción en 2022 y 2023, y para prevenir desconexiones actuales y futuras con la escolaridad, aprovechando el trabajo realizado hasta ahora, y con especial énfasis en la población infanto-juvenil más vulnerable”.

Lo importante: desde el inicio de la pandemia, en febrero / marzo de 2020, se considera que los alumnos de la región perdieron alrededor de 1,5 años de aprendizaje.

¿Cómo impactarán estos números en el futuro de los estudiantes?

En Argentina, cada provincia se encuentra trabajando en un plan acorde con el fin de recuperar los contenidos y aprendizajes que se vieron afectados por la pandemia. Pero el informe del Banco Mundial excede al país y analiza de manera unificada los datos de la región: la tasa educativa actual sumada al retroceso en materia pedagógica podría costar una reducción en los ingresos del alumnado a futuro cercana al 12 por ciento a lo largo de su vida.

Finalizando el informe, el Banco Mundial deja algunas claves y alternativas que se deberían evaluar en los países latinoamericanos para recuperar parte de la grilla escolar del 2020 / 2021: colocar a la recuperación educativa en lo más alto de la agenda pública, reintegrar a todos los niños y niñas que han abandonado la escuela y asegurar que permanezcan en ella, asegurar el bienestar socioemocional de los niños y niñas, valorar, apoyar y formar a los docentes.

Estas metas serán aún más desafiantes para los cuerpos docentes y cumplirlas dependerá, en gran parte, del trabajo diario con el alumno y del refuerzo del vínculo entre las instituciones educativas y los hogares con el objetivo de que cada vez más chicos permanezcan dentro del sistema escolar y cumplan con los requerimientos de aprendizaje de cada etapa.