
TECNOLOGÍA EN EDUCACIÓN: CUÁLES SON LOS 10 PASOS NECESARIOS SEGÚN LA UNESCO PARA INCORPORAR TECNOLOGÍA AL PROGRAMA EDUCATIVO
En línea con la creciente demanda de skills tecnológicos en el mercado laboral y los cambios en el sistema educativo post pandemia, la UNESCO estableció 10 pasos claves para comenzar a incorporar herramientas tecnológicas como ítems de aprendizaje.
Desde la irrupción masiva de internet a esta parte, la tecnología se transformó en un elemento imprescindible en la vida cotidiana de la sociedad. En el marco educativo también se presenta como una herramienta fundamental y que se terminó de incorporar al aula en los últimos años.
En 2020, con la llegada del COVID-19, las herramientas tecnológicas se consolidaron como un ítem clave tanto en el área laboral (por el crecimiento del trabajo remoto) como en el aspecto académico, a raíz de la mutación del modelo tradicional de educación a las clases virtuales.
Al mismo tiempo, en el panorama laboral actual, las grandes compañías del mundo hacen énfasis en los skills tecnológicos de los candidatos al momento de emprender una nueva búsqueda de personal. Además, los conocimientos tecnológicos permiten acceder a trabajo remoto desde cualquier parte del mundo.
Es en este sentido que la UNESCO estableció diez pasos claves para integrar tecnología en el ámbito educativo.
Los 10 pasos de la UNESCO para incorporar herramientas tecnológicas en los procesos de aprendizaje
- Definir el objetivo y cómo se implementará
Para llevar a cabo la integración de tecnología a los procesos de aprendizaje es fundamental definir cuál es el objetivo a lograr implementado la política. Incorporar tecnologías también indica atención sobre el acceso al sistema educativo, la conectividad y el equipamiento, la digitalización de los sistemas administrativos y de gestión escolar, la innovación pedagógica con nuevos dispositivos de enseñanza, y el fortalecimiento del desarrollo profesional docente.
- Enfoque integral
Como en cualquier proyecto del plano educativo, desarrollar una estrategia es clave para entender de qué forma se sumará la tecnología al proceso de enseñanza. Esta estrategia debe tener en cuenta varios aspectos que se entrelazan y complementan entre sí, para promover una visión completa y coherente, alineada con los objetivos educativos más amplios de la política educativa nacional. En este punto se consideran aspectos como la infraestructura tanto de conectividad como de equipamiento, la enseñanza, las plataformas y contenidos digitales, y la gestión de la información, abordando de manera transversal todos los niveles de la educación básica.
- Fusionar las acciones con la normativa y legislación
“Integrar la inclusión digital educativa en las normativas nacionales es importante para asegurar su continuidad a través de las transiciones gubernamentales, así como la legitimidad del financiamiento en cada país”, explican desde la UNESCO. Es así como las acciones derivadas de leyes o normativas nacionales respaldadas por un amplio consenso dentro del sistema educativo pueden tener un mayor alcance y una sostenibilidad más prolongada.
- Continuar las acciones con otros ámbitos de gobierno
Si bien el impacto de implementación de esta política se da principalmente en el área educativa, resulta esencial colaborar con otras áreas de la administración como telecomunicaciones, la cultura u otros campos que puedan contribuir con la provisión de contenidos, como también pueden ser la sanidad y el turismo.
- Incluir acciones con participación activa dentro de la estrategia
También es sustancial conseguir el consenso de las partes interesadas para garantizar la legitimidad y la sostenibilidad a través del proceso de planificación educativa. “Esto permite una apropiación significativa de las tecnologías por parte de actores clave como los equipos docentes. También es importante implicar a los equipos técnicos, el estudiantado, las familias y aquellas personas que representan a las comunidades locales”, sostienen desde la entidad.
- Coordinación entre los distintos niveles de intervención
Una gestión coordinada y flexible entre las partes involucradas es la clave para desarrollar una comunicación efectiva en todos los niveles del sistema. En efecto, esto implica la coordinación y colaboración entre distintos niveles y actores de gobierno fortaleciendo las capacidades de gestión.
- Cooperar con agentes no gubernamentales
Otro ítem importante según la UNESCO para la incorporación de tecnologías al programa educativo, es mantener la colaboración con el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil, “que durante la pandemia del COVID-19 brindaron apoyo a la comunidad educativa mediante plataformas digitales, capacitación docente, recursos digitales y acceso a Internet”. De acuerdo a lo que indican desde el organismo, esta colaboración debe continuar pero haciendo foco en aspectos sensibles como la protección de datos, la seguridad y la equidad.
- Desarrollar estrategias de financiamiento
La obtención de fondos para la transformación digital de los sistemas educativos puede ser un desafío en los países latinoamericanos a raíz de las limitaciones presupuestarias. Por tal motivo, resulta importante analizar la relación costo-beneficio para asignar óptimamente los recursos disponibles.
- Garantizar la transparencia y la rendición de cuentas
“Es esencial incluir mecanismos de transparencia y rendición de cuentas en la planificación y ejecución de las acciones, asegurando que los fondos sean utilizados de manera efectiva y transparente”, comentan.
- Evaluar y revisar las políticas implementadas
Medir el impacto de las tecnologías en los sistemas educativos es un punto de inflexión para diseñar políticas efectivas y sostenibles con respecto a la tecnología y la educación. Esto implica producir información precisa sobre los efectos de la tecnología tanto en el ámbito pedagógico como en la gestión escolar, considerando aspectos como la infraestructura necesaria, los recursos digitales, las actividades y la conectividad.
