Regresar

TECNOPEDAGOGÍA: TIPS PARA ENSEÑAR EN UN MUNDO DE NATIVOS DIGITALES Y CUÁLES SON LAS MEJORES HERRAMIENTAS PARA INCORPORAR EN EL AULA

La pandemia por Coronavirus aceleró cuestiones tecnológicas que ya estaban ahí, esperando su momento de apogeo. Esta edición de ROB previa al inicio de clases la vamos a dedicar a la tecnopedagogía, uno de los principales desafíos a los que se enfrentará la educación durante el 2023 en Latinoamérica-

El modelo preponderante de enseñanza en Argentina continúa siendo de carácter presencial, con libros de papel como fuente de consulta ofrecida por las instituciones y cuadernos de papel también para anotar los contenidos de cada clase. Pero la pandemia por Coronavirus, desatada en 2020, nos puso al fuego de la conectividad y las herramientas de educación online: ¿cómo podrán convivir ambos modelos dentro del sistema educativo? 

De la carga de contenidos en Google Classroom a las herramientas como Slack o plataformas con un software del estilo Schoology: la educación cambió. Las nuevas herramientas de estudio llaman la atención de la Generación Z porque presentan un ritmo y una dinámica diferente al modelo de enseñanza tradicional. En gran medida, este cambio fue impulsado a nivel local por la pandemia, pero tampoco se trataba de un futuro tan lejano.  

Años atrás, las universidades adoptaron la posibilidad de que los alumnos incorporen notebooks a clase para reemplazar el clásico cuaderno de papel. Más tarde, algunos colegios secundarios aceptaron a diversos sitios de internet como fuentes fiables para expandir los conocimientos sobre determinada temática vista en clase. Sin embargo, a una semana del back to school no dejamos de preguntarnos cómo generar un modelo híbrido entre ambas metodologías.

Lo primero es entender que los 90 y los 2000 quedaron lejos. La tecnología dejó de ser una herramienta novedosa y se apropió hasta de las cosas y artefactos más sencillos (basta con mirar cómo la ex novia de Fede Bal descubrió una infidelidad mediante una aplicación). Esa constante renovación tecnológica los jóvenes no solo la consumen, sino que muchas veces son los impulsores de esas nuevas plataformas. Ni las instituciones académicas ni los educadores deben tratar de pelear contra el avance de la tecnopedagogía: es fundamental conocer cuáles son las herramientas del mercado educativo que se podrían potenciar en el aula.  

En una nota publicada por ROB en septiembre del 2022, debatimos acerca de cómo generar un equilibrio entre la educación y las plataformas. Repasemos. 

“Según indica un informe realizado por Google en el Día de la Internet Segura y publicado en febrero del 2022, el 75% de los chicos de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia y México pasa alrededor de seis horas conectados al celular o redes sociales. Para tomar dimensión del número se puede comparar el rango de seis a ocho horas que se recomienda dormir para gozar de un buen descanso y de un buen rendimiento físico y mental durante el día”, explicábamos en aquel momento.

Teniendo en cuenta los datos mencionados en el párrafo anterior, sostenemos la importancia de conocer de qué manera funcionan las plataformas educativas, a quiénes están dirigidas y cuál sería la forma correcta de implementar su uso. 

En la edición del domingo 12 de febrero, la revista VIVA (de Clarín) le dedicó la tapa a la tecnopedagogía. “Todos ya saben que la vuelta a la presencialidad no fue volver a la escuela prepandemia. Lo que no saben, ni tampoco nosotros sabemos, es cómo van a ser los trazos finos de esta nueva escuela que surge del accidente pandémico que sufrimos. Pero no tener clara la dirección del próximo paso no quiere decir que no tengamos la decisión de darlo”, dijo Alejandro Artopoulos, profesor e investigador de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés (UdeSA), en diálogo con Eliana Galarza, la periodista detrás de la nota. 

El modelo mixto, tal como sucedió con el home office post pandemia en el ámbito empresarial, no parece ser una posibilidad cercana en el sistema educativo argentino. Sí lo puede ser la incorporación de aplicaciones que generen un puente entre lo que sucede en el aula y el dispositivo electrónico con el que el alumno se conecta al mundo virtual desde el hogar. 

El top 5 de aplicaciones para incorporar al aula este año 

  • Google Drive 

Un clásico de uso gratuito. Google Drive es la famosa “nube” donde queda alojado todo el material que se sube a la cuenta de Google. Armar una carpeta compartida y emplearla para añadir material de lecturas, tareas y diversos documentos puede ser una buena alternativa para añadir tecnología al calendario escolar.  

  • Mail 

Hablar de mail a esta altura puede sonar un poco anticuado, pero se trata de una excelente herramienta para mantener el contacto tanto con los padres / tutores como con los alumnos. Incluso se puede incorporar como espacio de difusión de newsletters o comunicados institucionales con el fin de compartir novedades que afectan la vida académica. 

  • Slack 

El chat de preferencia dentro de las oficinas y de los grupos universitarios. Se presenta como la alternativa a WhatsApp para ámbitos profesionales. Slack permite crear canales de comunicación entre varias personas. 

  • Matific

En el sitio de la plataforma se presentan así: “Matific se toma en serio hacer que las matemáticas sean divertidas”. Es una aplicación creada por especialistas en educación y pone a las matemáticas en un espacio lúdico y divertido. Para estudiantes entre 4 y 12 años. 

  • Schoology

Plataforma gratuita de aprendizaje. Una red social que permite el intercambio académico entre docentes, alumnos e integrantes de la institución. Funciona también como foro de debate. 

 

Verificado por MonsterInsights